La dieta perfecta

El término dieta tiene un concepto más amplio que su sinónimo adelgazar. Es más bien la mezcla de alimentos consumida diariamente por una persona. Si esta dieta cubre los requerimientos cotidianos de nutrientes y energía, nuestro metabolismo será perfectamente capaz de regular nuestra ingesta de alimento y coordinarlo con el cerebro según nuestras necesidades energéticas y, con ello, suprimir el apetito desaforado, el desequilibrio metabólico y su efecto más determinante, la obesidad.

Equilibrando adecuadamente los tres grupos de macronutrientes: carbohidratos, proteínas y grasas saludables y excluyendo rotundamente de nuestra dieta los carbohidratos de rápida absorción y el azúcar, no hará falta ninguna dieta para adelgazar. No habrá que pesar, contar ni medir nada, ni limitar las cantidades. Seleccionando de entre estos grupos de macronutrientes aquellos alimentos más saludables, tendremos un abanico muy amplio con el que preparar todo tipo de menús, disfrutar de ellos, adelgazar y cuidar nuestro cuerpo .

Prácticamente el 100% de los alimentos vegetales son saludables y aportan una riqueza de nutrientes soberbia. Son una fuente magnífica de fibra, carbohidratos saludables y de vitaminas, minerales y antioxidantes. Debe ser la base de nuestra dieta diaria.

Debido a que la patata y el maíz presentan un índice IG más elevado, por su alto contenido en almidón o el azúcar, deberíamos prescindir de ellos.

  • Vegetales y frutas: Las fuentes naturales más ricas y saludables de carbohidratos y todas presentan bajos índices de IG.
  • Legumbres: Su digestión y absorción es lenta y no causa picos desmesurados de insulina
De las proteínas obtenemos los aminoácidos necesarios para reconstruir nuestro cuerpo, y los alimentos que lo contienen aportan vitaminas de alto valor nutricional, minerales y grasas esenciales. Es uno de los mecanismos más eficaces y naturales para hacernos sentir saciedad, activando de forma especial las hormonas que envían las órdenes necesarias a nuestro cerebro.

  • Carnes blancas: La fuente más directa y rica de proteínas.
  • Pescados: Muy buena relación proteínas – grasas.
  • Legumbres: Son los vegetales que más proteínas ofrecen.
  • Frutos secos: Su efecto saciante, además, lo hace ideal para tomar como aperitivo a media mañana y media tarde.
Muy al contrario de lo que se piensa las grasas por sí mismas no engordan, activan reacciones químicas para obtener energía.

  • Carnes blancas: Tienen una composición de nutrientes muy equilibrada y el organismo lo asimilará sin problemas.
  • Pescados: La poca grasa que contienen es saludable, sobre todo los llamados pescados azules, más ricos en ácidos grasos poliinsaturados y con mayor cantidad de ácidos grasos omega 3 y 6.
  • Aceites vegetales: Preferiblemente el aceite de oliva, pocas grasas saturadas, muchas monoinsaturadas y no demasiados ácidos omega-6. Conviene tomarlo en crudo, en salsas, ensaladas o aliños.
  • Frutos secos: Sobretodo la nuez por su elevada concentración de ácidos omega-3. Tienen un bajo índice glucémico y un alto valor saciante. Ideal para tomarlo entre comidas.



La tendencia en la cocina actual debería incluir alimentos adaptados a nuestro metabolismo, nada procesados y desechar aquellos con un alto índice glucémico, crear recetas basada en la simplicidad con métodos de preparación saludables y totalmente transparentes.

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